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Archive for the ‘Comencini- Luigi’ Category

In the seventeenth century, after a bloody war, the monks of a humble monastery find a newborn amongst the ruins of a house. The boy they baptise Marcelino and his life passes among the love of the friars. But Marcelino, now six years old, begins to miss the love of a mother.

When a painter arrives at the monastery to make a painting of Jesus and the Virgin Mary, whose model is the wife of the local landowner, Marcelino sees in her his own mother. The landowner visits the monastery to see the finished painting and is greatly interested in the boy and his story, to the extent that he sees his own son in him, disappeared in the war that also killed his mother.

He decides to take the boy to his house and to take the picture, but nevertheless Marcelino feels alone and his only consolation is to speak with the woman in the picture. One night Marcelino escapes in the middle of a big thunderstorm. He comes to the monastery, ill and with a fever, where the friars hide him in a crypt next to a big crucifix.

Still in the feverish state, he begins to speak with Christ, going so far as to share with him the meal that the monks prepare for him: bread and wine.

En el siglo XVII después de una cruenta guerra, los monjes de un humilde monasterio encuentran a un recien nacido entre las ruinas de una casa. El niño es bautizado con el nombre de Marcelino y su vida transcurre entre el cariño de los frailes. Pero Marcelino, ya con seis años, echa de menos el amor de una madre.

Cuando un pintor llega al monasterio para realizar un cuadro de Jesús y la Virgen María, cuya modelo es la mujer del terrateniente de esa comarca, Marcelino ve en ella a su propia madre. El terrateniente visita el monasterio para ver el cuadro finalizado y allí se interesa por el niño y su historia, hasta el punto de ver en él a su propio hijo, desaparecido en la guerra en la que también murio su mujer.

Decide acogerlo en su casa y llevarse el cuadro, pero aún así Marcelino se siente solo y su único consuelo es hablar con la mujer del cuadro. Una noche Marcelino se fuga en medio de una gran tormenta. Llega al monasterio, enfermo y con fiebre, donde los frailes le esconden en una cripta al lado de un gran crucifijo.

Todavía en estado febril, comienza a hablar con Cristo, llegando a compartir con él la comida que los monjes le preparan: pan y vino.

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